Cada vez que veo esta serie me teletransporto a esos fríos días de invierno, a las 8 de la mañana antes de ir al colegio, cuando todavía estaba medio dormido y escuchaba su opening de fondo... ya terminaba de despertarme cuando llegaba el título del episodio, Dia 12: <variable>.
Y es que era una serie, quizá no demasiado divertida, pero algo tenía que tener para que mis compañeros y yo la siguiéramos todos los días, incluso cuando los capítulos eran repetidos una y otra vez.